jueves, 17 de diciembre de 2009
Ciencia, estado, medios y sociedad
El punto de partida de las tesis expuestas por algunos divulgadores es pura parafernalia y parte de la estafa: hagamos que el público comprenda que lo que estamos haciendo es bueno para ellos. Sin embargo, una evaluación cruda del destino del capital invertido por parte de la sociedad dejaría en pelotas a la misma ciencia básica. Todos sabemos que sin investigación básica no puede existir un elevado desarrollo técnico ni mucho menos aplicado. Un buen marco teórico trabaja en sintonía con la técnica del momento para su contrastación, pudiendo ser usado, si no es falsado, para obtener un mayor control de procesos que quizás puedan tener una aplicación. Hacer llegar esto a la sociedad debería ser una preocupación capital para el periodista científico. En el fondo, lo ideal sería poder transmitir esa fascinación por dilucidar la estructura fina de la realidad por el mero hecho de hacerlo o, como mínimo, lograr un respeto por esta actitud, sólo productiva en potencia, similar a otras de escasa vocación pragmática como lo son el arte y ciertos tipos de literatura. En la sociedad del mercantilismo y del pragmatismo esto supone impulsar un cambo radical de paradigma. Para ello tenemos que dejar de intentar “vender” la ciencia, adaptando un esquema motivado por la fascinación a otro motivado por el beneficio. Puede que sea el momento de tomar esa dirección y fomentar una buena cultura científica que otorgue valor a la ciencia por sí misma y reconozca que esta suele acabar devolviendo el dinero invertido. Sólo en este momento, podremos darle una minuta a la sociedad diciéndoles que su dinero se ha invertido en averiguar lo que pasó en los primeros segundos del Big Bang.
martes, 8 de diciembre de 2009
¿Pero Venus no era la diosa del amor?
Meteos a este vídeo de youtube, y os aconsejo que lo veáis en un monitor decente, las imágenes no tienen precio.
http://www.youtube.com/watch?v=O7eQKSf0LmY
(No lo puedo insertar por dos razones, una es que está desactivado en este vídeo, y la otra es la que os digo, es mejor verlo desde la propia página, a pantalla completa y a FullHD)
sábado, 14 de noviembre de 2009
Agua en la Luna
domingo, 1 de noviembre de 2009
Pseudociencias I: El Secreto: Misticismo quántico con un poco de marketing.
Con aproximadamente una inversión inicial de 26 euros podemos conseguir todo aquello que podamos desear; dinero, relaciones sociales, éxito profesional, sin excepciones, todo lo que podamos pensar. Es un timo demasiado evidente, pero si lo dotamos de un contexto fraudulento basado en los caminos más oscuros de la física cuántica, unos cuantos casos particulares positivos -no reproducibles, por supuesto- y una buena minería de citas, obtenemos la razón del éxito de The Secret. Este libro New Age de autoayuda sigue proponiendo lo mismo que otros tantos basados en paradigmas pseudocientíficos como la programación neurolingüística, sin embargo, ha logrado un éxito sin precedentes; llegándose rodar una película documental o publicar una edicion del mismo para jóvenes. ¿Por qué este secreto se vende mucho mejor que otros de inspiración similar? Una elaborada campaña de marketing puede que sea la respuesta pero, nada más vemos el minuto 3 del documental nos percatamos que su éxito puede deberse a un elaborado maquillaje de la doctrina para parecer sustentada por principios científicos. El embauque se fundamenta en una “ley natural” conocida como la ley de la atracción falazmente reforzada con malas interpretaciones del principio de incertidumbre y obviando por completo la decoherencia cuántica. De este modo, basándose parcialmente en principios físicos, propone que nuestros pensamientos son ondas las cuales pueden atraer como un imán el contenido conceptual de esas construcciones mentales, o como el libro resume: “thoughts become facts” . Esta modificación a voluntad de la realidad requiere disciplina la cual se consigue asociando los pensamientos a sentimientos positivos.
El paradigma propuesto en The Secret es evidentemente pseudocientífico, no solo por el mal uso de elementos de teorías científicas en su elaboración, que pueden confundir al profano en la materia, sino por razones más profundas. Se evidencia este carácter al presentar leyes naturales generales de las que se ofrecen pruebas anecdóticas –caso particulares positivos de seres humanos con entorno complejo- sin tratar de evaluar de manera elegante los fundamentos de
Otro aspecto que permite descartar el paradigma presentado como ciencia, es el uso de medidas poco resolutivas -registros poligráficos- para caracterizar por completo los elementos fundamentales de la teoría los pensamientos. Tamoco se cuestiona la falta de entidad o de mensurabilidad del concepto presentado-. Evitar la precisión no es propio de la labor científica, en la que los elementos fundamentales deben ser directamente relacionados con observables mensurables de una manera clara y si no lo son, deben ser tratados con cuidado. Pero, fundamentalmente, lo que la caracteriza como pseudociencia es la ausencia de falsabilidad: se invoca a un retraso necesario para el correcto funcionamiento del universo entre los pensamientos y los hechos que estos atraerán, retraso durante el que se puede producir la reflexión y consecuente modificación del pensamiento inicial. De este modo, cualquier prueba experimental que planteemos puede permanecer oculta en el tiempo de retraso que no es caracterizado por los proponentes de la teoría y en el que además puede variar el posible resultado por modificación de los contenidos mentales.
No es el único lobo con piel de cordero que merodea por las estanterías, antes de comprarlo recomiendo que se vean los primeros 20 minutos del documental que se ofrece gratuitamente en you tube. Eso si, te ahorrare el final: si quieres dominar el secreto tendrás que comprar el libro.
martes, 6 de octubre de 2009
Ciencia básica y pragmatismo: la genética de poblaciones
Why, sir, there is every probability that you will soon be able to tax it!
Said to William Gladstone, the Chancellor of the Exchequer, when he asked about the practical worth of electricity.
— Michael Faraday
Cuando a un científico básico se le pregunta acerca de la utilidad de su investigación su respuesta varía en función del contexto en el que se encuentra. Dependiendo de si quienes le hacen la pregunta son los políticos que lo subvencionan, los medios de comunicación o son colegas próximos a su trabajo la respuesta puede variar desde un taxativo sí, falazmente justificado, hasta el más absoluto desprecio por el conocimiento aplicado. En este abanico de opiniones, se observa qué actitud toma la sociedad frente a la ciencia en general, demandando resultados cuasi inmediatos de esta gran empresa humana que sostiene económicamente. Esto se opone al pensamiento del científico fundamental, curioso entre los curiosos, que simplemente presenta interés en desentrañar la estructura de la realidad , por muy alejado que esté este conocimiento de alguna aplicación práctica. Sin embargo, la ciencia básica acaba retornando a la sociedad todo aquello requerido para su desarrollo en forma de marco teórico fundamental sobre el cual las aplicaciones cobran sentido y surgen otra nuevas. ¿Cómo puede ser que la paradoja inicial sentada entre el espíritu del teórico y la necesidad de la sociedad quede al final solventada? La razón estriba en que los intereses de los científicos básicos son, con frecuencia, muy fundamentales. Por decirlo de otro modo, estudiar el número de pelos que tiene de media un ornitorrinco a los 2 años podría considerarse “básico” en tanto que no reporta ninguna aplicación – excepto peluqueros de ornitorrincos- pero de ninguna manera este caso particular puede considerarse fundamental. Al contrario que los insectos nocturnos, cuánto más oscuro es el camino más atrae este al científico que lo tratará de iluminar con la luz de
Como hemos visto, la ciencia acaba pagando. Pongamos un ejemplo de un campo qué no le es cercano a la sociedad pero que presenta un marcado carácter teórico y fundamental en su concepción: la genética de poblaciones. Esta disciplina de la biología estudia las fuerzas que modifican las frecuencias de los alelos en las poblaciones de organismo biológicos. La disciplina pretende explicar fenómenos evolutivos atendiendo a los cambios en las frecuencias genotípicas. Las implicaciones fundamentales para la biología de esta disciplina son más que evidentes, siendo, junto con la ecología uno de los poco campos eminentemente teóricos y propios de la biología. ¿Qué aplicaciones prácticas puede reportar tener un mayor conocimiento de los mecanismos que modifican las frecuencias de los alelos en las poblaciones? Si bien fue una fuente importante de conocimiento empírico para el desarrollo de la genética de poblaciones, la mejora por cruzamientos tanto de plantas como animales se enriqueció con el desarrollo de la misma teoría permitiendo una mayor control en el proceso de mejora. Por otro lado, la adquisición de un modelo nulo ideal (ley del equilibrio de Hardy-Weinberg) fue de suma importancia a la hora de poder analizar desviaciones de esta situación ideal como la endogamia o una presencia anómala de dobles recesivos en una población. Ya en el sentido más general de aplicación, no sólo aquella que reporta un beneficio para el hombre, el marco teórico establecido por la genética de poblaciones es ampliamente utilizado en la conservación de poblaciones naturales para poder preservar la diversidad de patrimonio genético de estas. Estas aplicaciones del conocimiento teórico alcanzado por la genética de poblaciones son posibles gracias a la alta matematización de la disciplina que la distingue de otras ramas teóricas de la biología más cualitativas. Con estas y otras aplicaciones, la genética de poblaciones ya está pagando el peaje a la sociedad que permite la existencia de la torre de marfil.
domingo, 4 de octubre de 2009
"Investigación que hace primero reír y luego pensar"
El pasado jueves la Universidad de Harvard realizó la
ceremonia de entrega de premios 2009 de las distinciones más divertidas del panorama científico actual. Los premios Ig-Nobel de este año fueron tan llamativos como los de años anteriores, y seguro que dibujaron más de una sonrisa a su paso.
El Premio Ig-Nobel de Veterinaria de este año se lo llevó un grupo de la Universidad de Newcastle que demostró que las vacas que tienen nombre dan más leche que las que no. Hasta ahora esto sólo lo sabían los de Milka y La Vaca que Ríe (puede que teñirlas de morado y hacerles cosquillas también ayude; ¡premio Ig-Nobel 2010!).
El de Química ha ido para un grupo de la UNAM, por crear microdiamantes a partir de tequila. Los rusos lo intentaron con vodka, pero se les acabó olvidando el objetivo de estudio.
El de Medicina ha sido para Donald Unger, de California, por hacerse crujir sistemáticamente los nudillos de una mano pero no de la otra, ¡durante 60 años!, con el objetivo de investigar una posible causa para la artritis de los dedos. Menos mal que no quiso investigar el efecto del bromuro de etidio sobre la piel.
El de Matemáticas, para el director del Reserve Bank de Zimbabue, por facilitar simpáticamente el cambio a sus clientes, imprimiendo billetes por valores de entre 0,01 dólares hasta 10^14 dólares (¡100 billones!). Como para pedir cambio en un bar…
Además, el de Biología ha sido para un grupo japonés, por descubrir que los desechos de la cocina pueden reducirse en un 90% usando bacterias termofílicas aisladas a partir de heces de pandas gigantes. El de Física, a un grupo formado por integrantes de Cincinnati, Texas y Harvard, que han analizado por qué las embarazadas no vuelcan. El de Literatura, para la policía irlandesa, por poner más de 50 multas a un tal Prawo Jazdy (hasta que descubrieron que Prawo Jazdy significa "permiso de conducir" en polaco, y que en todas esas multas, varios agentes de policía habían copiado el término polaco en lugar del nombre del multado). Y el de Salud Pública para un grupo de Illinois por inventar un sujetador que, en caso de emergencia, se puede convertir en un par de máscaras faciales protectoras.
Y mi favorito: el de la Paz, que este año se ha otorgado merecidamente a un grupo de la Universidad de Berna, por determinar empíricamente (aún tengo que leer que tipo de experimento se realizó) si es mejor ser golpeado en la cabeza con una jarra llena de cerveza o con una botella vacía. ¿Tú qué preferirías? Habrá que leer el artículo.
jueves, 17 de septiembre de 2009
"Póngame un podcast para llevar, por favor"
Bien, tras esta pequeña "disculpa" por no haber escrito antes esta entrada me dispongo a mostraros uno de los descubrimientos más interesantes que hice el año anterior: los podcast.
Para el que no lo sepa, un podcast es básicamente un archivo multimedia (mayoritariamente sonido) que publica un sitio web con cierta periodicidad. Básicamente es como si cada entrada de este blog la hiciéramos sonido, la metiésemos en .mp3 y la colgásemos en internet. Su origen se remonta al 2004 y resulta de la unión de las palabras iPod y broadcast.
El hecho es que este tipo de transmisión de información ha cogido mucho peso y no es raro encontrar que ciertas páginas importantes tienen su propio podcast para que la gente les oiga a parte de leerles. Además, bastantes programas de radio se guardan ya en formato de podcast para que los oyentes que no han podido estar a la hora que se emite el programa puedan oírlo después, o simplemente guardarlo por puro gusto.
Así pues, os presento los podcast que escucho más a menudo, que además disfruto muchísimo pues su contenido es bastante amplio.
Creo que en primer lugar tengo que presentaros a la página por excelencia de podcast sobre ciencia ahora mismo, cienciaes.com, dirigida por Ángel Rodríguez Lozano que anteriormente se ha encargado de algún que otro programa de ciencia en las radios RNE y REE. Esta página tiene varios podcast dedicados a diversos temas.
Siguiendo el orden que está en la página tenemos "Hablando con científicos", un espacio de unos 30 minutos donde el propio Ángel Lozano entrevista a un científico español de cierta relevancia (y en ocasiones de no tanta) sobre sus investigaciones. Lo cierto es que es una gran manera de oir a esas personas que están detrás de los laboratorios, observatorios o estudios hablar sobre su rama y de lo que hacen. Es uno de los que más me gustan a mi, porque nos acerca a esas personas. (Ojo Jose, en el penúltimo hablan sobre astrobiología ;) )
Otro podcast es el de "Ulises y la ciencia" donde Ulises trata sobre algún tema de la ciencia de una forma muy amena y sencilla de entender. Lo mismo nos habla del DNA, que de agujeros negros, o supercoductores...pero de una forma tan sencilla que es casi imposible no entenderlo.
Siguiendo con el siguiente tenemos "Ciencia y Genios" donde en cada podcast se nos narra la vida de algún científico pasado, pero desde una perspectiva más personal y menos científica. No nos confundamos, no es Tómbola en versión científica, simplemente nos cuenta cómo eran esos genios de hace unos años.
El siguiente es "Ciencia de cada día" donde otra vez Ángel Lozano vuelve a comentar muy brevemente la explicación científica de algunos sucesos ordinarios tales como "¿por qué el cielo es azul?". Obviamente nosotros sabemos la respuesta a esa pregunta, pero lo cierto es que tocan temas de todas las ramas, sea física, biología, química u otras.
Por último tenemos una sección casi dedicada a Borja, "Zoo de fósiles", y lo cierto es que aun no he escuchado ninguno...pero bueno, ya sabréis de qué va. ^^
Aquí acaba el repaso de los podcast de esta página, y si tuviese que elegir uno preferido lo cierto es que no podría puesto que les tengo cariño a todos y me parecen muy bien llevados. Si os aficionáis a esta página veréis que por ahora la actualizan bastante a menudo, cosa muy de agradecer.
El 2º puesto pero no menos importante se lo lleva un programa de radio que hacen los viernes de las 22:00 hasta las 23:00 en RNE5, se trata de "A hombros de gigantes", dirigido por Manuel Seara Valero donde en cada programa entrevista a algún científico de actualidad, repasa las noticias más relevantes de ciencia de la semana (que son más de las que podría parecer en un principio) y cuenta con alguna sección parecida a los podcast de antes, como alguna biografía de científicos de antes.
Lo cierto es que asusta un poquitín que dure una hora entera, pero el programa tiene muy buen ritmo, el presentador me encanta como entrevista y siempre tocan temas de mucho interés. A decir verdad, se hace incluso corto cuando te pones a escucharlo. Y ojo a la "perla" que suelta en el programa del 4-09-2009 a la sociedad de hoy en día, gigante. (lo dice al principio, por si lo queréis oir)
Ya después hay otros podcast más pequeñitos como Ciencia al cubo, otra minisección de noticias por América Valenzuela (una de las responsables de Indagando.tv) y algunos más, como por ejemplo algunos de los programas de radio que hizo Ángel Lozano, pero en general, sobre ciencia en español los dos grandes frentes son los que os he puesto arriba.
Por supuesto Nature y Science también tienen sus podcast, pero mi limitado inglés hace que no me entere ni del 10%...ahora, que si os atrevéis seguramente serán geniales.
Y ya, ya acabo después de este tostonazo, que seguramente os estaréis acordando de 10 generaciones de mi familia de modo insano, así que os dejo las direcciones de las páginas web donde podéis encontrar los podcast y espero que por lo menos les déis una oportunidad, se merecen que escuchen lo que hacen.
http://www.cienciaes.com/
http://www.rtve.es/programas/gigantes
http://www.rtve.es/podcast/radio-5/ciencia-al-cubo/
